Noticias - Rehabilitación del Trastorno Bipolar
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Noticias relevantes del trastorno bipolar

Recaidas

RECAIDAS EN EL TRASTORNO BIPOLAR

Cuando se padece una enfermedad crónica que cursa con  recaidas como el trastorno bipolar resulta difícil aceptarla; y todavía más  cuando se produce una recaída. Cuando la persona consigue permanecer durante un largo periodo en eutimia y posteriormente recae, muchas veces le invade la sensación de que se vuelve a empezar  de cero, tal como la maldición de Sísifo. En esta nota comentaré algunos aspectos en relación con las recaídas por hipomanía o manía.

Sin embargo no se vuelve a empezar, pues las circunstancias han cambiado en algún grado y además desde la penúltima descompensación a la última ha habido  cierto grado de aprendizaje personal. Ese aprendizaje puede surgir de la propia experiencia de la enfermedad que permite descubrir cuáles son los rasgos singulares que presenta la enfermedad  en uno mismo y cuáles son las puertas de entrada o indicios de una nueva descompensación.

Recaidas : algunos aspectos clave

Hay que preguntarse si somos capaces de detectar factores desencadenantes de la descompensación y cito a título de ejemplo unos cuantos conocidos: toma irregular de medicación, ingesta de alcohol u otras drogas duras, etc.

Hay que preguntarse si somos capaces de detectar cambios conductuales que precedieron a la descompensación clínica, como por ejemplo  hábito de dormir desordenado, que se ha acompañado de la disminución del número de horas habitual de dormir; estar más hablador de lo habitual, lo cual va acompañado de un mayor uso del teléfono móvil; un incremento de las conductas sexuales habituales; incluso discutir con más facilidad o incrementar los gastos.

De cualquier forma hay que recordar que es posible visibilizar en algún grado las pequeñas alteraciones que si evolucionan darán lugar a una crisis con todas sus consecuencias.

Aceptación de las recaidas…

No obstante hay que mencionar el efecto psicológico devastador que tiene una nueva crisis que acaba con un ingreso hospitalario. De alguna manera la autoestima de la persona afectada queda alterada muy negativamente. Tanto en aquellas personas que se cuidan habitualmente como aquellas que todavía siguen las medidas de cuidado de forma muy irregular, en este último caso será necesario elaborar, con ayuda profesional, esa afectación de la autoestima,porque la consciencia es menor.

En última instancia se trata de aceptarse a uno mismo, lo cual requiere aceptar plenamente la enfermedad como compañera de viaje.

Enlace externos

En el siguiente enlace se comentan signos de alarma de manía o hipomanía y depresión por la psicóloga Anaïs Barcelona del Hospital Clínic: Signos de alarma

Además incluyo el enlace al video del actor Stephen Fry que explica las cuestiones que se plantea tras diagnósticarle una enfermedad que desconoce completamente llamada trastorno bipolar : Stephen Fry

 

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Bienestar corporal

Bienestar corporal

El estado de eutimia en el trastorno bipolar es un proceso dinámico que requiere, entre otras cosas, cultivar el bienestar corporal. Este bienestar puede alcanzarse por muchos caminos, no obstante presenta una serie de condiciones que comentaré a continuación.

Breve introducción

El cuerpo humano ha ido evolucionando a lo largo de miles de años y se ha ido adaptando paulatinamente a las actividades que realizaba. Visto desde una perspectiva histórica el cuerpo ha tenido dos cambios radicales uno la aparición de la agricultura tras una época de cazador y muy posteriormente la revolución industrial que trajo la aparición de nuevas tareas con elevadas exigencias corporales (por ejemplo realizar movimientos repetitivos durante toda la jornada laboral). Además en los últimos siglos el ser humano ha seguido un proceso de evolución cultural que resulta cada vez  más rápido, y por tanto con más dificultades para adaptarse. Produciéndose conductas que consideramos completamente normales, porque son muy frecuentes, y sin embargo algunas de ellas resultan manifiestamente perjudiciales. Por ejemplo los periodos de tiempo que una persona permanece sentada tanto por trabajo como por ocio en nuestra sociedad, son intervalos  de tiempo muy prolongados que van en contra del diseño milenario del cuerpo, el cual está preparado evolutivamente para moverse y sobre todo  para caminar y por tanto el sedentarismo juega en contra del bienestar corporal. Dicho de otra manera dado el larguísimo proceso evolutivo  del cuerpo humano, no hay cambios sustanciales en la estructura del mismo en una vida humana ni en varias generaciones, es decir el cuerpo se ha ido adaptando muy lentamente. En la actualidad está sometido a exigencias para las que no puede responder adecuadamente, con lo que aparecen problemas de salud precozmente, por ejemplo son frecuentes los problemas de  espalda que aparecen en la adolescencia, relacionados con miles de horas de permanecer sentado o por falta de actividad física.

Requisitos  para alcanzar el bienestar corporal

Habitualmente vivimos hacia el exterior sin cobrar consciencia de cómo se encuentra nuestro cuerpo. De hecho, sólo cuando aparece alguna molestia o dolor nos planteamos su estado. Y esto es un fenómeno que la persona que sufre un trastorno bipolar conoce bien, por sus múltiples alteraciones. ¿Qué ingredientes deben presentarse para conseguir el bienestar corporal? Son varios, ahora sólo citaré  dos importantes:

  • Un nivel mínimo de actividad física que resulte agradable para el practicante y que sea practicado regularmente.
  • Un nivel de relajación muscular que mejore el estado emocional.

¿Por qué es importante alcanzar un nivel de relajación muscular marcado? Porque es el camino que permite disminuir sustancialmente la ansiedad. Sabemos que la ansiedad se acompaña de contracturas en determinados músculos del cuerpo de forma diferente según cada persona.

¿Qué hacer?

¿Te encuentras a gusto con tu cuerpo? Piensa en la cantidad de tiempo que permaneces sentado o inactivo. ¿Realizas actividad física diaria? Quieres darte la oportunidad de probarlo…

Mientras te respondes a ti mismo, te incluyo este enlace de la web sobre cómo mejorar el cuerpo haciendo algunos ejercicios de yoga en casa explicados y realizados por la profesora Naylín Núñez:  practicar yoga en casa . Encontraréis varios vídeos con ejercicios sencillos para el dolor de cuello; para la espalda, y otros, así como también un vídeo para principiantes.

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Cuidador de persona con Trastorno bipolar

Cualquier enfermedad crónica de la envergadura del trastorno bipolar, requiere cuidados facilitados por otra persona en determinados momentos de su evolución; el cuidador es aquella persona que suele tener mayor contacto con la persona afectada de trastorno bipolar. Generalmente suele ser la pareja, los padres o cualquier otra persona conviviente con la persona afectada.

El cuidador tiene inicialmente un gran desafío, aceptar la enfermedad del otro. El grado de aceptación significará un factor esencial en el modelo de relación entre los implicados. Hay que tener en cuenta que la no aceptación de la enfermedad conlleva el rechazo de la persona afectada, acompañado a veces de un sentimiento profundo de vergüenza. Esa situación es doblemente enfermiza ya que suele empeorar a la persona con trastorno bipolar y también hace mella en la salud del cuidador.

El trastorno bipolar es una enfermedad crónica que va a acompañar al interesado de forma permanente, por lo que repercute en el cuidador o cuidadora y a los familiares. Además, otra dificultad añadida es llegar a entenderla tanto para el propio afectado como para los cuidadores

¿A qué se expone el cuidador/a con el proceso de cuidado de una enfermedad crónica? A soportar un nivel elevado de sobrecarga y por tanto a padecer consecuencias negativas de diferente naturaleza: físicas, psicológicas y sociales. Las cuales acaban generando frecuentemente alteraciones de la salud como depresión, ansiedad, trastornos del sueño, etc. Lo  cual a su vez  suele conducir a responder de forma menos efectiva en su papel. En consecuencia el cuidador tiene que auto-cuidarse especialmente la salud, como condición indispensable para desarrollar su papel de forma positiva.

¿Cuáles son las preocupaciones más frecuentes del cuidador? De manera muy frecuente sienten miedo de que pasará en el futuro con la persona afectada- eso suele formularse en la pregunta  “si me pasa algo que ocurrirá con el paciente”- ; además piensan que el paciente depende mucho de ellos, también se sienten muy estresados con las labores de cuidador y destacar se suelen sentir muy inseguros en relación con las cosas que hace como cuidador.

Estas cuestiones son desgranadas y explicadas muy claramente en el siguiente video del psiquiatra Dr. Carlos Vinacour, presidente de la Fundación de Bipolares de Argentina el cual hace una exposición muy interesante y luminosa: Qué ayuda a los familiares de personas con trastorno bipolar

Finalmente para terminar esta nota sobre este complejo tema quiero señalar la siguiente cuestión: ¿Tiene algunas consecuencias positivas el proceso de cuidado? A pesar de las situaciones de gran sobrecarga del cuidador; el cuidador o cuidadora siente, en ocasiones, gratificación, e incluso en algunos casos compasión por la persona afectada, tanto es así que a pesar de la dureza de su papel, lo quiere continuar ejerciendo… probablemente porque subyace una actitud amorosa…

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Ciclación rápida

Cuando  a lo largo de un año la persona que sufre un trastorno bipolar  padece 4 o más episodios,  se califica  como Ciclación rápida.  Es decir que la frecuencia alta de episodios  en este trastorno recibe el nombre de ciclación rápida y si la frecuencia es muy alta se denomina ciclación ultra-rápida.

Aproximadamente entre un 15% y un 20% de las personas afectadas de trastorno bipolar  presentan un período de ciclación rápida, según los estudios científicos que se han ido publicando  desde los años 70 en que se definió esta característica en parte de los afectados.

Si ya de por si el trastorno bipolar es un proceso doloroso y crónico, el hecho de que la presentación de crisis sea más frecuente hace más laborioso el proceso de control y tratamiento de la enfermedad.

Como se puede suponer el seguimiento terapéutico de un paciente afectado de trastorno bipolar  que presenta ciclación rápida o ultra-rápida es más estrecho, con visitas más frecuentes al especialista. Una circunstancia, entre otras, que se da a menudo en el proceso de ciclación rápida  es que las modificaciones  farmacológicas, a veces, son más difíciles de evaluar, porque tras un cambio de un fármaco se presenta una nueva crisis antes de que el nuevo fármaco haya conseguido su pleno efecto.

Por otra parte  es importante tener en cuenta la siguiente característica: el trastorno bipolar  es una enfermedad crónica, mientras que la ciclación rápida es el periodo de tiempo de esa enfermedad en que las crisis se presentan con más frecuencia, tal como he comentado antes. Es decir la ciclación rápida es reversible con el tratamiento, médico y psicológico adecuado. Por tanto no es correcto decir que una persona es cicladora rápida, sino que presenta en un periodo o periodos determinados de su vida la ciclación rápida.

Para abundar un poco más, la ciclación rápida no es un subtipo de trastorno bipolar, sino una forma evolutiva de la enfermedad de carácter reversible con tratamiento médico y psicológico intensivo y adecuado.

Para finalizar esta nota, os sugiero que veáis porque es un placer el siguiente video realizado por  la psicóloga y artista ucraniana Kseniya Simonova, que muestra la vigencia, una vez más, de la frase de Paul Klee “el arte hace visible lo invisible”. Este video lo realizó para la Fundación vida bipolar de Méjico: el milagro del cerebro

 

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Dolor y trastorno bipolar

Dolor y trastorno bipolar

El cuerpo humano dispone de un sistema de alarma general para indicar que existe alguna alteración de entidad, ese sistema es el dolor, los dolores pueden ser de muchos tipos: generalizado, localizado, brusco, continuado, intermitente, etc. No obstante la percepción humana siempre es negativa: cuando sentimos dolor es que algo no funciona. De hecho uno de los motivos frecuentes de consulta en atención primaria es la presencia de algún tipo de dolor. No cabe duda que quien sienta dolor- y no sepa por qué- lógicamente acuda al médico para su estudio. No obstante, existen muchos dolores que por su baja intensidad o bien porque ya se conoce la causa, son tratados por el propio interesado mediante auto-medicación.

Además el dolor interfiere el buen funcionamiento corporal  de varias formas: quien siente dolor suele tener menos apetito; quien siente dolor suele tener dificultades para dormir. Un ejemplo sencillo: quién padece una tendinítis, suele tener dificultades para dormir de forma continuada y relajada, así mismo una tendinítis puede durar varios meses, con lo que la interferencia con el sueño, puede resultar prolongada.

¿Qué puede hacer un paciente crónico, como quién padece un trastorno bipolar, ante esta presencia de dolor añadida a sus males?

Como los tratamientos farmacológicos varían bastante de un paciente a otro que padecen trastorno bipolar, es necesario solicitar al médico o al psiquiatra cuál es el analgésico mejor tolerado para cada caso. De forma que más allá de los cuadros agudos, se sepa de forma permanente cuál es el analgésico más idóneo y evitar perjuicios. Y en el caso del trastorno bipolar evitar a toda costa pasar noches insomnes total o parcialmente a causa del dolor. Dicho con otras palabras se trata de conocer habitualmente el analgésico adecuado, teniendo en cuenta los otros fármacos que se utilizan, para mantener el sueño sin interferencias ni interrupciones; el buen dormir constituye una de las piedras angulares de la eutímia . Y el dolor y trastorno bipolar son difícilmente compatibles (véanse las tres notas publicadas en esta sección en la categoría de dormir).

Aprovecho la simultaneidad de la publicación de esta nota y el estreno de la película “Locas de alegría” del director italiano Paolo Virzì para recomendarla, pues la película describe la vida de dos mujeres afectadas de problemas de salud- una de ellas con trastorno bipolar- desde el eje de la libertad humana.Para más detalles del film: descripción de la película y trailer

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Testimonio personal

El testimonio personal de valoración de un tratamiento determinado es muy elocuente para entender los resultados del proceso terapéutico, por ello hemos decidido mostrar este testimonio personal a titulo de ejemplo.

Sabemos que el tratamiento del trastorno bipolar va mejorando cada día, poco a poco. Cualquiera que conozca esta enfermedad sabe las numerosas dificultades que surgen en el día a día, que hacen muy difícil el tratamiento del trastorno bipolar.Por ello pensamos que es interesante compartir la siguiente experiencia.

El siguiente texto expresa las vivencias y resultados de una persona afectada tras realizar el programa de rehabilitación neuropsicológica para el tratamiento del trastorno bipolar que padece. Consideramos que la persona que ha realizado el tratamiento ha mejorado sustancialmente de su trastorno bipolar y ello es confirmado por su testimonio personal que a continuación hacemos público, con su consentimiento; no sin antes agradecer la confianza depositada y la oportunidad de mejora profesional que nos ha dado.

 

Testimonio de una persona que ha hecho Programa de rehabilitación

“Empezar el programa de rehabilitación fue una decisión muy importante ya que no tenía ni apoyo de mi familia ni dinero, también fue difícil porque no me quería equivocar y me daba miedo que no fuese bien e ilusionarme para nada. A pesar de esto, tenía unas ganas inmensas de ponerme bien puesto que mi vida se había hecho pedazos, fue duro, pero después de más de un año y medio puedo decir que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida por los siguientes motivos:

-He conocido lo que es el verdadero trastorno bipolar, que es una enfermedad crónica que me va a acompañar toda mi vida y por supuesto sigo trabajando  en ello, porque en los años anteriores no vivía con uno real, el conocerlo me ha hecho aprender a diferenciar la enfermedad de mí y tener estrategias ante oscilaciones.

-He aprendido y sigo en ello porque todavía me cuesta un poco que la salud es lo primero de todo, que sin salud no puedo conseguir nada.

-He aprendido la importancia del sueño, a veces, no siempre, ha coincidido mi estado de ánimo con el registro y lo he identificado, cada vez lo controlo más.

-He aprendido que SIEMPRE voy a tener que tomar pastillas para no desestabilizarme.

-He aprendido y sigo en ello que la enfermedad me limita, en cuanto a los trabajos, emociones…

-He aprendido que tengo una hipersensibilidad y que tengo que vivir con ella.

-He aprendido lo qué es el bloqueo, que hacer ante una situación de bloqueo.

-He aprendido a vivir el presente, antes vivía en el pasado, he aprendido la importancia de vivir el día a día, que el pasado no lleva a nada y sigo trabajando en ello.

-He aprendido que no soy culpable de muchas de las cosas que he hecho, la culpa ha sido de la enfermedad,  el trastorno bipolar me hacía hacer esas cosas.

-He aumentado mi autoestima y sigo trabajando en ella, me quiero más, quiero ser feliz, merezco ser feliz.

-He aumentado mi seguridad y confianza en mí misma y sigo trabajando en ella.

-He aprendido y sigo en ello que soy diferente a los demás, que no puedo llevar una vida igual que una persona que no tenga un trastorno bipolar porque necesito unos cuidados.

-He aumentado mi positivismo, antes era negativa absoluta, ahora ya no.

-Ha mejorado muchísimo la relación con mí pareja, en este caso hemos avanzado los 2 porque él ha puesto mucho de su parte por apoyarme y por conocer la enfermedad.

-Ha mejorado muchísimo la relación con mi hermana, creo que esto es de las mejores cosas que me han pasado, el hecho de pensar que sólo tenía una hermana pero resulta que tengo 2 y que me quieren ha sido muy hermoso.

-Me cuido mucho más que antes de empezar aquí, en todo: en los cuidados que hay que llevar teniendo el trastorno bipolar como el sueño, el descanso… pero también me cuido más la alimentación, tengo más en cuenta la importancia de hacer ejercicio…

– -He aprendido quiénes son mis puntos de apoyo, que necesito apoyo, que no estoy sola y esto me da mucha fuerza

-Tengo más conciencia de lo que es el trastorno bipolar, pienso que antes me dominaba pero ahora le domino yo.

Por todos estos motivos ha valido y vale la pena hacer el programa de rehabilitación,  porque quiero seguir luchando, porque me encanta hacer todos los deberes que me mandáis ya que es hacer cosas por mi salud y me llena, porque quiero estar bien y sobre todo porque quiero ser feliz y sé que viniendo aquí lo voy a conseguir.”

Esperamos que estas palabras transmitan coraje a pacientes y profesionales que luchan constantemente para alcanzar el mejor tratamiento del trastorno bipolar. Para terminar incluyo el enlace de la entrevista realizada a la Dra. Kay Redfield Jamison eminente psicóloga y afectada por el trastorno bipolar Entrevista K.R. Jamison

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Trastorno bipolar e introspección

¿Tiene sentido hablar de la práctica de la introspección en el caso de padecer un trastorno bipolar?

Desde finales del siglo XIX (Alfred Binet) se ha hablado, en el campo de la psicología, de la introspección como una mirada hacia el interior de la propia mente. Dicho de otra forma como una vía de auto-conocimiento. Cuyos resultados se han valorado de forma muy diferente según la perspectiva que se ha adoptado a lo largo de las décadas.

Sabemos que  el trastorno bipolar se caracteriza por una alteración de los procesos de regulación de las emociones, lo que conduce a estados de turbulencia afectiva que permanecen más allá de las descompensaciones clínicas (episodios de depresión o manía), es decir que en el estado de equilibrio o eutimia (véase la nota de 20 de diciembre de 2016 titulada “trastorno bipolar y eutimia”) se pueden observar, a menudo, esas turbulencias emocionales, si bien en menores intensidades, las cuales dificultan el quehacer cotidiano y sobretodo hacen sufrir a la persona que lo padece.

Si además tenemos en cuenta que las emociones, desde un punto de vista evolutivo, desempeñan un  papel transcendental en la supervivencia – de orientación en el propio pensamiento, en la propia conducta y en la toma de decisiones- (Antonio Damasio véase el libro El error de Descartes ). se observa que las consecuencias que puede tener un proceso de alteración de la regulación de las emociones son de gran envergadura, llegando en algunos casos muy extremos a comprometer la propia supervivencia del afectado.

Volviendo a la introspección podemos distinguir varios ámbitos: el del pensamiento, el emocional y el de la conducta, en el que se incluye aquello que decimos. En principio reflexionar sobre las cosas que se han hecho a lo largo de los  días incluyendo aquellas cosas que se han dicho aporta auto-conocimiento, por ello un método sencillo y sistemático es llevar un diario personal de la propia conducta y releerlo periódicamente. En este caso hablaríamos de introspección conductual.

Sin embargo al incluir el ámbito emocional y cognitivo en la introspección es frecuente observar múltiples confusiones cuando se padece un trastorno bipolar, aún a pesar de estar en fase de eutimia o compensado, que aconsejan  una supervisión psicoterapéutica del proceso de introspección global, para poder realizarlo con distancia, relativa serenidad y mayor realismo.

Quien quiera adentrarse en el territorio de la introspección global ejercida con inteligencia y sensibilidad, le recomiendo el libro “Los diarios completos” de Sylvia Plath de editorial Alba publicados el año pasado. Sylvia Plath fue una poetisa norteamericana nacida en 1932 y fallecida en 1963; posteriormente recibió el premio Pulitzer a título póstumo. Sylvia Plath padeció numerosos episodios depresivos e intentos de suicidio; actualmente se considera que padecía un trastorno bipolar; en la época que vivió no había todavía un tratamiento médico efectivo.

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Trastorno bipolar y energía

Trastorno bipolar y energía

En la última nota de diciembre pasado hablamos sobre el estado de eutimia. Relacionado con éste existe un aspecto en el curso del trastorno bipolar que hay que tener en cuenta que es el nivel de energía, en sentido coloquial diríamos que es el grado de activación que tiene nuestro organismo a lo largo del día.

La experiencia del trastorno bipolar lleva a vivir niveles extremos de sentimientos, como por ejemplo una gran tristeza o una euforia muy exagerada, entre otros. Por tanto la persona que padece el trastorno bipolar puede llegar, en ocasiones, a conocer un gran repertorio emocional, que conviene elaborar psicológicamente hablando. Ese nivel emocional está relacionado con el nivel energético, el cual no obstante es distinto y por tanto conveniente diferenciar, porque permitirá saber mejor cómo estás.

En psiquiatría actualmente se tiene en cuenta el nivel de energía de la persona, como un aspecto más a tener en cuenta para el diagnóstico de las hipomanías o de las manías (Los trastornos bipolares en Las Nuevas Clasificaciones: DSM-5 y CIE-11. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, volumen 7, número 4, páginas 179-185 Consuelo de Dios, José Manuel Goikolea, Francesc Colom, Carmen Moreno, Eduard Vieta)  trastorno bipolar y energía

Lo que quiero subrayar en esta nota es que existen dos niveles diferenciados en cualquier persona sana o no, uno es el emocional y otro es el nivel energético, que naturalmente están estrechamente relacionados, pero que son distintos. Veamos un ejemplo: Una persona sana puede sentir una profunda tristeza y a la vez tener un nivel de energía medio o incluso alto que le lleva a realizar bastantes actividades cotidianas. En la persona que padece un trastorno bipolar, en estado de eutimia, puede ocurrir lo mismo, aunque probablemente con más oscilaciones. Otro ejemplo una persona sana puede sentirse medianamente bien y simultáneamente tener un nivel de energía bajo que le conduce a realizar pocas actividades cotidianas. De forma parecida la persona que padezca un trastorno bipolar, en estado de eutimia, le puede ocurrir lo mismo de forma similar.

¿Qué aplicación práctica tiene esta diferenciación en el trastorno bipolar y energía? Pues la persona que padezca un trastorno bipolar y se encuentre eutímica conviene que se haga dos preguntas “¿Cómo me siento hoy? ¿Qué nivel de energía tengo hoy?

Para decirlo metafóricamente: Los sentimientos nos dan el color a la vida de cada uno y el nivel de energía nos da la intensidad de la luz.

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Trastorno bipolar y Eutimia

Muchas personas afectadas por el trastorno bipolar consideran que la eutimia es el periodo de tiempo que transcurre entre dos descompensaciones afectivas consecutivas. Y como definición aproximada es correcta. Sin embargo sólo es aproximada y no define completamente las situaciones vividas si las examinamos  con más detalle.

En primer lugar hay que considerar que después de una descompensación se produce un intervalo de tiempo de duración variable en que la persona afectada por trastorno bipolar permanece convaleciente; es decir que la persona se encuentra en periodo de recuperación de un episodio depresivo o hipomaniaco o maniaco, en el cual se siente mucho mejor pero todavía persisten algunos síntomas residuales del episodio que ha padecido. Este periodo de convalecencia puede durar varios meses, si bien ese intervalo puede ser mayor o menor. Por tanto después de cada episodio de descompensación se transita por un periodo de convalecencia de duración muy variable, en función de muchos factores. Y es tras ese periodo de convalecencia  se puede alcanzar la eutimia.

Una referencia subjetiva de la eutimia es la del estado emocional previo en la que te encontrabas antes del inicio del último episodio. Por ejemplo si has padecido un episodio maniaco, el cual ha significado un ingreso hospitalario y te encuentras mucho mejor (más lúcido) haciendo un tratamiento farmacológico en tu domicilio, que sería equivalente a la convalecencia y el psiquiatra te comunica que puedes volver a tu vida habitual antes de  esta descompensación, te reincorporas y te resulta igual de fácil realizar tus actividades habituales, eso podría significar que has  alcanzado la eutimia.

¿Alcanzar la eutimia es alcanzar la normalidad absoluta?

Empleando el símil de la persona diabética que se ha recuperado de una elevación muy alta de la glucemia que ha requerido estar ingresada en el hospital y que actualmente tras pasar un periodo de recuperación en su casa se reincorpora a su trabajo habitual. Podemos decir que se ha normalizado; no obstante ante cualquier trasgresión dietética importante su glucemia puede elevarse mucho y traerle problemas metabólicos. Es decir el diabético es hipersensible a las cantidades de comida que ingiera por las grandes variaciones de la glucemia que padecerá, muy superiores a las que tendria si su páncreas funcionará bien.

En las personas que padecen un trastorno bipolar y se recuperan completamente de su último episodio de descompensación afectiva, alcanzando posteriormente la eutimia, ocurre lo mismo. Es decir van a permanecer hipersensibles a las diferentes situaciones emocionales que vivan, de forma que existe una mayor reactividad de la persona para cambiar de estado emocional en la vida cotidiana.

Con esta nota pretendo llamar la atención sobre los limites borrosos que tiene el estado de eutimia, que por un lado se puede mezclar con el periodo de convalecencia de un episodio y por otro vemos que aún estando eutímicos se presenta una hipersensibilidad emocional sostenida, con la que hay que aprender a identificar y convivir.

Detrás del anhelo a estar eutímico, existe el deseo de ser normal y sobre todo el deseo de ser feliz. He aquí un bello ejemplo en este breve video que está colgado en la web de la Asociación de pacientes siguiente:

Asociación de Bipolares de Andalucia Oriental

 

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Sueño más allá del t. bipolar

En las notas de julio y septiembre hablaba sobre el proceso dormir, que nos conduce al sueño. A partir de lo que comentaba en esas notas voy a extenderme un poco más alrededor del ciclo sueño-vigilia explicando que se trata de un ciclo circadiano -que ocurre en un periodo de un día- y como le afectan otros factores biológicos que también tienen ritmos circadianos, por tanto esta información se refiere más a cualquier persona sana, sin entrar en las peculiaridades de las personas afectadas por el trastorno bipolar, si bien sirviendo de referencia a las mismas.Leer Más

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