Noticias - Rehabilitación del Trastorno Bipolar
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Noticias relevantes del trastorno bipolar

Trastorno bipolar y diabetes

TRASTORNO BIPOLAR Y DIABETES

En una parte de la población de personas que padecen trastorno bipolar, se da la circunstancia de padecer otra enfermedad crónica; y una enfermedad crónica frecuente es la diabetes. A día de hoy sabemos que la frecuencia de aparición de la diabetes es más alta en el grupo de personas afectadas de trastorno bipolar que en la población general.

Ambas son dos enfermedades crónicas que mejoran con el mayor grado de autocuidado. No obstante el hecho de padecerlas simultáneamente puede complicar la evolución del trastorno bipolar y también de la diabetes. Prueba de ello es que las personas que padecen trastorno bipolar y diabetes sufren más hospitalizaciones psiquiátricas que las personas que padecen únicamente trastorno bipolar.

A día de hoy es más fácil controlar la diabetes que el trastorno bipolar, debido a que los conocimientos científicos sobre la diabetes están más avanzados que los conocimientos sobre el trastorno bipolar.

Algunas ideas clave

La función fundamental de comer es, fisiológicamente hablando, administrar los nutrientes y la energía necesarias para todas las células del cuerpo.

El cerebro utiliza, aproximadamente, el 20% de la energía que necesitamos, si tenemos en cuenta su peso, un kilo y medio aproximadamente, sus necesidades energéticas son muy altas en comparación con otras partes del cuerpo.

El cerebro sólo utiliza la glucosa como alimento, no puede aprovechar la grasa de la sangre ni las proteínas como energía.

En la diabetes, el déficit de insulina dificulta en mayor o menor grado que la glucosa entre en el interior de las células, que es donde se utiliza y en consecuencia se acumula en la sangre (que es sistema de transporte por el cual los nutrientes llegan a todas las células del organismo) produciendo las conocidas elevaciones de las concentraciones de glucosa o azúcar en sangre.

Si tenemos cifras de glucemia anormalmente altas, lo que ocurre es que el cerebro puede sufrir deficiencia de energía, y ello en una persona que padece trastorno bipolar significa la posible aparición de más sintomatología de su enfermedad.

Qué hacer cuando se padece trastorno bipolar y diabetes:

 

  1. Es un objetivo fundamental conseguir las cifras de glucemia lo más normales posibles mediante la dieta, ejercicio diario y medicación si corresponde.
  2. Las medidas de dieta y ejercicio físico recomendadas para la diabetes, también resultan saludables para el trastorno bipolar.
  3. En el caso de prediabetes en que las elevaciones de glucosa en sangre son pequeñas también conviene implementar dieta y ejercicio para mejorar las cifras de glucemia, evitando males mayores.

Finalmente incluyo un enlace de la Dra. Collazo-Clavell endocrinóloga sobre :cuidados generales dietéticos de la diabetes

Si quieres hacer un comentario puedes utilizar nuestro correo eléctronico

psicologiapalmademallorca@gmail.com

 

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Vida cotidiana y bipolaridad

En las dos notas anteriores de los meses de diciembre y enero comenté la normalidad y el trabajo en relación al trastorno bipolar; con la idea de profundizar un  poquito más, ahora hablaré sobre vida cotidiana y bipolaridad.

¿Qué hacer en la vida cotidiana y bipolaridad?

Partiendo de la situación de eutimia, probablemente sea en la forma que uno  vive la vida cotidiana, una manera sencilla de aproximarse al grado de bienestar que siente:

  • ¿Cómo te sientes al despertar cada mañana?
  • ¿Qué nivel de energía notas al levantarte de la cama?
  • ¿Qué efecto te produce volver a ver la luz del sol por la mañana?
  • ¿Qué placer sientes en el desayuno, con cada alimento que tomas?
  • ¿Qué actividades tienes previstas para este día?

Estas sencillas preguntas referidas al inicio de cada jornada (también se puede hacer al final del día en relación a cómo se ha desarrollado la jornada, aunque pienso que son más eficaces al principio del día), son un ejercicio de auto-consciencia, que resulta del todo conveniente para conocer cómo estamos y hasta dónde podemos llegar esa jornada.

Quien padece un trastorno bipolar no dispone de un dispositivo que le permita medirse por  la mañana “cómo está” (como hacen las personas que padecen una diabetes, que disponen  de un medidor de glucosa en sangre que le permitirá decidir que come o que ejercicio hace ese día). Por eso precisamente es importante cultivar una actitud de auto-consciencia de forma continuada, que le permita tener una mayor adecuación entre lo que quiere hacer y lo que puede hacer en el momento actual estando bien o compensado.

Seria ilusorio creer que mediante la auto-consciencia se puede controlar la enfermedad; de la misma forma que la persona que padece una diabetes puede descompensarse a pesar de hacer una dieta correcta, el ejercicio oportuno y tomar la medicación correspondiente. No obstante, es adecuado en los estados de eutimia, practicar una actitud observadora con uno mismo para conseguir prolongar la eutimia y descubrir las pequeñas oscilaciones del estado de ánimo que se van  produciendo cotidianamente. Y todo ello desde la amabilidad con uno mismo, pues padecer una enfermedad crónica es un maratón vital y por tanto conviene llevar un ritmo de cuidado aceptable sin esforzar-se excesivamente, con el objetivo que la vida cotidiana y bipolaridad fluyan en el día a día.

En el siguiente enlace la psicoterapeuta Angels Sabater da 23 consejos que son útiles para cualquier persona: consejos para el bienestar emocional

Finalmente si queréis hacer algún comentario sobre esta nota os indico nuestra dirección de correo electrónico psicologiapalmademallorca@gmail.com

Estaremos encantados de recibir vuestros comentarios.

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Trabajo y trastorno bipolar

Las personas adultas afectadas de trastorno bipolar que permanecen eutímicas o compensadas suelen tener un trabajo habitual. ¿Qué ocurre cuándo tras padecer una descompensación bien sea depresiva o maniaca, se reincorporan al mundo laboral?

Es frecuente que la reincorporación al trabajo se realice precozmente antes de que la persona se haya podido recuperar plenamente, lo que conlleva dificultades añadidas debido a que el mundo laboral presenta altas exigencias de rendimiento. Esta reincorporación anticipada viene determinada por varias circunstancias, una muy frecuente es el temor que vive la persona afectada a la pérdida del puesto del trabajo, y que suele ser mayor en la medida que la duración de la baja médica ha sido prolongada. Otra circunstancia frecuente es que el médico de cabecera o el inspector médico de la red pública sanitaria considere que el paciente está suficientemente bien para reincorporar-se a su puesto de trabajo (lo que legalmente se llama alta por mejoría)

¿Qué hacer para intentar evitar una reincorporación anticipada al trabajo?

En el trastorno bipolar tras padecer una descompensación o crisis se abre un periodo prolongado de convalecencia en el que se van recuperando actividades cotidianas, que pertenecen a diferentes ámbitos, los principales son:

  • Ámbito personal: Realizar la higiene personal, las tareas de casa, las compras de alimentación, etc. Ese conjunto de tareas de casa que venía desarrollando antes de enfermar.
  • Ámbito familiar y de amistades: poder recuperar las relaciones de amigos y familiares.
  • Ámbito de aficiones: práctica de deporte, ir a espectáculos, leer, etc.

Estos ámbitos que son importantes como indicadores de salud, tienen que poderse cultivar plena y satisfactoriamente ANTES de la reincorporación al trabajo; ya que el nivel exigencias en el mundo laboral es más elevado y generalmente muy difícil de cumplir si no se da la recuperación cotidiana que comentaba. De no ser así lo que ocurre es que la persona afectada de trastorno bipolar sufrirá más y está expuesta a retroceder en su mejoría clínica volviendo a enfermar.

Piense por un momento en una persona afectada de trastorno bipolar que no puede realizar todavía las tareas de mantenimiento de su casa o de alimentación, ¿cómo será su reincorporación al trabajo?

Si Ud. lector padece un trastorno bipolar, le sugiero que tenga en cuenta la recuperación de los tres ámbitos anteriores antes de reincorporarse al trabajo y comparta estas impresiones con su psiquiatra.

Si Ud. lector es familiar o conviviente de una persona afectada, le propongo que valore si la persona afectada es capaz de llevar a cabo esas actividades enunciadas antes de sugerirle que se reincorpore a su trabajo habitual.

Si Ud. lector no tiene una relación vivencial con el trastorno bipolar, decirle que a pesar de que se trata de una enfermedad  grave y crónica, con los correspondientes tratamientos médicos y psicoterapéuticos puede alcanzar la normalidad, realizando adecuadamente trabajos de cualquier nivel de responsabilidad.

Finalmente añado un enlace a un vídeo muy breve: consejos del Dalai Lama que resultan  muy sugestivos.

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Vida normal y bipolaridad

Una pregunta muy frecuente que se formula cualquier persona afectada por una enfermedad  es: “Cuándo podré llevar una vida normal”. En el caso del trastorno bipolar pueden vivirse periodos prolongados de descompensación que incapacitan a la persona afectada, tanto en su cotidianidad como en su trabajo,  así como intervalos posteriores de recuperación en ocasiones muy prolongados. Lo cual provoca angustia y expectativas muy pobres en relación al futuro próximo.

¿Qué es una vida normal?

Si adoptamos una posición pragmática, podemos decir que una persona enferma vuelve a la normalidad cuando puede volver a realizar el conjunto de actividades que desempeñaba anteriormente a ponerse enferma.

¿De qué estamos hablando?

Varios son los ámbitos de la vida cotidiana que tienen que recuperarse para hablar de vida normal. Por un lado del grado de autonomía  de la persona, es decir es capaz  de realizar las actividades que llevaba a cabo, como la higiene personal, cuidar su espacio propio- limpieza de la casa, compras, etc.-  en la medida como lo hacía cuando estaba bien. Por otro lado la capacidad de recuperar las relaciones sociales, con amigos y conocidos también en la medida como lo hacía anteriormente. Así mismo son importantes la capacidad de recuperar las actividades de ocio, de las que venia disfrutando la persona. Y finalmente la vuelta al conjunto de actividades  del ámbito laboral, en el caso de que la persona afectada, pudiera desarrollarla. Es importante señalar la conveniencia de graduar las actividades de forma que cuando la persona se reincorpore a su trabajo, los otros ámbitos mencionados se hayan normalizado completamente, de forma que la persona se pueda incorporar con energías al reto de las distintas tareas que componen su trabajo.

Hasta la actualidad, según el ordenamiento jurídico laboral, las altas médicas son completas, es decir se entiende que la persona puede rendir al 100% tras recibir el alta, lo que en el caso de las personas que padecen un trastorno bipolar es complejo y difícil de determinar.

Finalmente indico un enlace a un video del Dr.Tomas Velilla sobre la vida sana en las personas afectadas por un trastorno mental vida sana cuando se padece un trastono mental.

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Risoterapia

Cualquier enfermedad crónica tiene poder para alterar el bienestar emocional; en el caso del trastorno bipolar esa influencia es muy intensa debido a la propia naturaleza del trastorno; es por ello importante conseguir cultivar el sentido del humor siempre que sea posible y naturalmente uno tenga las mínimas energías para hacerlo; el sentido del humor se puede aprender a desarrollar como demuestra la risoterapia. La cual puede ser una vía complementaria para mejorar no sólo el estado de ánimo, sino también las relaciones con los demás en las personas afectadas de trastorno bipolar.

Una aproximación al concepto de risoterapia

Cuando hablamos de sentido del humor estamos englobando varios aspectos como son la capacidad de generar humor, así como la de apreciarlo, además incluye el optimismo en la manera de abordar el día  a día incluyendo las relaciones con los demás. El psicólogo Xavier Delgado menciona una frase hermosa de Henry Ward Beecher (1813-1887) “Una persona sin sentido del humor, es como una carreta sin amortiguadores,se ve sacudido por las piedras del camino”

La práctica del sentido del humor va a permitir ser más flexible en la vida,  y tomarnos menos en serio a nosotros mismos. Ello se traduce además poder manejar mejor las emociones (cuestión primordial en las personas afectadas de trastorno bipolar)

Desde la década de 1990 se vienen realizando estudios sobre los beneficios de la práctica del sentido del humor, así como métodos para  la implementación del sentido del humor como herramienta terapéutica (risoterapia). Cuyo objetivo es alcanzar una visión diferente de uno mismo, y de los demás.

Se ha observado que la práctica de la risoterapia permite disminuir la ansiedad, así como disminuir la intensidad de determinados cuadros depresivos.

A continuación indico el enlace del psicólogo Manuel Sanchez Hernández para aprender dos ejercicios de risoterapia, para los cuales no necesitas ningún accesorio y los puedes realizar en el dormitorio de tu casa, si bien uno es individual y el otro para realizar conjuntamente con otra persona :2 ejercicios

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Litio

La utilización del litio para el tratamiento de mantenimiento del trastorno bipolar data desde la década de 1970. El largo periodo de tiempo transcurrido ha permitido acumular gran cantidad de conocimientos desde el punto de vista farmacológico y clínico.

El litio pertenece al grupo de los fármacos estabilizadores del ánimo, es decir aquellos medicamentos que son capaces regular las grandes variaciones emocionales que presenta cualquier persona afectada por un trastorno bipolar, de forma que la persona tenga una respuesta más adaptativa.

Como fármaco presenta algunas características que es importante tener en cuenta. Por  un lado el margen entre la dosis terapéutica y la dosis tóxica es estrecho. Para solventar este aspecto  se realizan mediciones periódicas de la concentración de litio en sangre que tiene el paciente. De esta forma se consiguen dos objetivos, conocer si aparecen concentraciones demasiado altas o bien si la concentración es demasiado baja para obtener los resultados esperados.

Por otro lado es del todo necesario realizar un seguimiento de la tolerabilidad que tiene el litio en el organismo, y especialmente en dos órganos  el tiroides y los riñones.

Además el litio puede provocar algún efecto indeseable, como por ejemplo la necesidad de orinar frecuentemente y por tanto de beber repetidamente, entre otros efectos.

No obstante, hay que señalar que todas estas décadas de investigación han permitido poner de relieve que el litio tiene un papel neuro-protector, lo cual es un beneficio añadido a su papel de estabilizador del estado de ánimo.

El litio continua vigente

A pesar de los años que lleva en uso, el litio sigue vigente como estabilizador del ánimo de primera elección y en los estudios científicos que se realizan para evaluar un nuevo fármaco se utiliza como fármaco de referencia.

Por último indico un enlace con el psicólogo Dr. Colom en el enuncia aquellas cosas que no es un trastorno bipolar, que fácilmente se confunden: que no es el trastorno bipolar

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Eutimia

Esta es la segunda nota que hablo de eutimia, la primera fue publicada en diciembre de 2016 y pretende ampliar las ideas que se expusieron allí.

En primer lugar recordar que en la evolución habitual del trastorno bipolar se diferencian las descompensaciones clínicas de la enfermedad, bien sean episodios depresivos o hipomaniacos o maniacos del periodo clínicamente compensado que se denomina eutimia. No obstante la experiencia muestra que entre las descompensaciones  y la eutimia existe un periodo intermedio de convalencencia que puede ser muy variable según cada persona, en el que existen algún sintoma o signo de la enfermedad de forma activa.

Cuando la persona alcanza la eutimia, a menudo se enfrenta a dudas  del tipo: ¿cuánto tiempo estaré bien? ¿cuánto tiempo podré dormir normalmente? ¿cuántos días me sentiré con energía para afrontar  las actividades cotidianas? Lo cierto es que cualquier pregunta de tipo pronóstico difícilmente se puede contestar  y por tanto es necesario aceptar la incertidumbre asociada al futuro. Dicho sea de paso esa incertidumbre es general también la tiene cualquier persona sin problemas de salud, dado que el futuro es abierto y  ocurren  acontecimientos positivos o negativos más allá de nuestras expectativas.

Eutimia: vivir el presente

Asimismo la eutimia se parece al bienestar emocional que puede sentir cualquier persona. Se  trata de un proceso dinámico en el que se producen pequeñas o medianas oscilaciones del estado de ánimo. Conocemos  a personas que se levantan de dormir y manifiestan hacerlo “con el pie izquierdo”, esos cambios son habituales en las personas. Y precisamente la aceptación de esas pequeñas oscilaciones contribuye a mejorar el estado de salud. Es necesario avanzar en el auto-conocimiento para poder introducir una mayor relajación en la propia vivencia de ese trastorno bipolar que a medida que se alcanza la eutimia se hace más y más invisible, es decir permanece latente.  De alguna manera es del todo conveniente cultivar la atención en cada momento que vivimos. Dicho de otra manera vivir aquí y ahora.

Si sientes curiosidad por conocer que quiere decir vivir aquí y ahora, te recomiendo la película documental “Camina conmigo” que acaba de estrenarse en España. Se trata de un film elaborado a partir de los diarios de Thich Nhat Hanh. Aquí te indico el enlace para ver el trailer:

vivir el presente

 

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Recaidas

RECAIDAS EN EL TRASTORNO BIPOLAR

Cuando se padece una enfermedad crónica que cursa con  recaidas como el trastorno bipolar resulta difícil aceptarla; y todavía más  cuando se produce una recaída. Cuando la persona consigue permanecer durante un largo periodo en eutimia y posteriormente recae, muchas veces le invade la sensación de que se vuelve a empezar  de cero, tal como la maldición de Sísifo. En esta nota comentaré algunos aspectos en relación con las recaídas por hipomanía o manía.

Sin embargo no se vuelve a empezar, pues las circunstancias han cambiado en algún grado y además desde la penúltima descompensación a la última ha habido  cierto grado de aprendizaje personal. Ese aprendizaje puede surgir de la propia experiencia de la enfermedad que permite descubrir cuáles son los rasgos singulares que presenta la enfermedad  en uno mismo y cuáles son las puertas de entrada o indicios de una nueva descompensación.

Recaidas : algunos aspectos clave

Hay que preguntarse si somos capaces de detectar factores desencadenantes de la descompensación y cito a título de ejemplo unos cuantos conocidos: toma irregular de medicación, ingesta de alcohol u otras drogas duras, etc.

Hay que preguntarse si somos capaces de detectar cambios conductuales que precedieron a la descompensación clínica, como por ejemplo  hábito de dormir desordenado, que se ha acompañado de la disminución del número de horas habitual de dormir; estar más hablador de lo habitual, lo cual va acompañado de un mayor uso del teléfono móvil; un incremento de las conductas sexuales habituales; incluso discutir con más facilidad o incrementar los gastos.

De cualquier forma hay que recordar que es posible visibilizar en algún grado las pequeñas alteraciones que si evolucionan darán lugar a una crisis con todas sus consecuencias.

Aceptación de las recaidas…

No obstante hay que mencionar el efecto psicológico devastador que tiene una nueva crisis que acaba con un ingreso hospitalario. De alguna manera la autoestima de la persona afectada queda alterada muy negativamente. Tanto en aquellas personas que se cuidan habitualmente como aquellas que todavía siguen las medidas de cuidado de forma muy irregular, en este último caso será necesario elaborar, con ayuda profesional, esa afectación de la autoestima,porque la consciencia es menor.

En última instancia se trata de aceptarse a uno mismo, lo cual requiere aceptar plenamente la enfermedad como compañera de viaje.

Enlace externos

En el siguiente enlace se comentan signos de alarma de manía o hipomanía y depresión por la psicóloga Anaïs Barcelona del Hospital Clínic: Signos de alarma

Además incluyo el enlace al video del actor Stephen Fry que explica las cuestiones que se plantea tras diagnósticarle una enfermedad que desconoce completamente llamada trastorno bipolar : Stephen Fry

 

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Bienestar corporal

Bienestar corporal

El estado de eutimia en el trastorno bipolar es un proceso dinámico que requiere, entre otras cosas, cultivar el bienestar corporal. Este bienestar puede alcanzarse por muchos caminos, no obstante presenta una serie de condiciones que comentaré a continuación.

Breve introducción

El cuerpo humano ha ido evolucionando a lo largo de miles de años y se ha ido adaptando paulatinamente a las actividades que realizaba. Visto desde una perspectiva histórica el cuerpo ha tenido dos cambios radicales uno la aparición de la agricultura tras una época de cazador y muy posteriormente la revolución industrial que trajo la aparición de nuevas tareas con elevadas exigencias corporales (por ejemplo realizar movimientos repetitivos durante toda la jornada laboral). Además en los últimos siglos el ser humano ha seguido un proceso de evolución cultural que resulta cada vez  más rápido, y por tanto con más dificultades para adaptarse. Produciéndose conductas que consideramos completamente normales, porque son muy frecuentes, y sin embargo algunas de ellas resultan manifiestamente perjudiciales. Por ejemplo los periodos de tiempo que una persona permanece sentada tanto por trabajo como por ocio en nuestra sociedad, son intervalos  de tiempo muy prolongados que van en contra del diseño milenario del cuerpo, el cual está preparado evolutivamente para moverse y sobre todo  para caminar y por tanto el sedentarismo juega en contra del bienestar corporal. Dicho de otra manera dado el larguísimo proceso evolutivo  del cuerpo humano, no hay cambios sustanciales en la estructura del mismo en una vida humana ni en varias generaciones, es decir el cuerpo se ha ido adaptando muy lentamente. En la actualidad está sometido a exigencias para las que no puede responder adecuadamente, con lo que aparecen problemas de salud precozmente, por ejemplo son frecuentes los problemas de  espalda que aparecen en la adolescencia, relacionados con miles de horas de permanecer sentado o por falta de actividad física.

Requisitos  para alcanzar el bienestar corporal

Habitualmente vivimos hacia el exterior sin cobrar consciencia de cómo se encuentra nuestro cuerpo. De hecho, sólo cuando aparece alguna molestia o dolor nos planteamos su estado. Y esto es un fenómeno que la persona que sufre un trastorno bipolar conoce bien, por sus múltiples alteraciones. ¿Qué ingredientes deben presentarse para conseguir el bienestar corporal? Son varios, ahora sólo citaré  dos importantes:

  • Un nivel mínimo de actividad física que resulte agradable para el practicante y que sea practicado regularmente.
  • Un nivel de relajación muscular que mejore el estado emocional.

¿Por qué es importante alcanzar un nivel de relajación muscular marcado? Porque es el camino que permite disminuir sustancialmente la ansiedad. Sabemos que la ansiedad se acompaña de contracturas en determinados músculos del cuerpo de forma diferente según cada persona.

¿Qué hacer?

¿Te encuentras a gusto con tu cuerpo? Piensa en la cantidad de tiempo que permaneces sentado o inactivo. ¿Realizas actividad física diaria? Quieres darte la oportunidad de probarlo…

Mientras te respondes a ti mismo, te incluyo este enlace de la web sobre cómo mejorar el cuerpo haciendo algunos ejercicios de yoga en casa explicados y realizados por la profesora Naylín Núñez:  practicar yoga en casa . Encontraréis varios vídeos con ejercicios sencillos para el dolor de cuello; para la espalda, y otros, así como también un vídeo para principiantes.

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Cuidador de persona con Trastorno bipolar

Cualquier enfermedad crónica de la envergadura del trastorno bipolar, requiere cuidados facilitados por otra persona en determinados momentos de su evolución; el cuidador es aquella persona que suele tener mayor contacto con la persona afectada de trastorno bipolar. Generalmente suele ser la pareja, los padres o cualquier otra persona conviviente con la persona afectada.

El cuidador tiene inicialmente un gran desafío, aceptar la enfermedad del otro. El grado de aceptación significará un factor esencial en el modelo de relación entre los implicados. Hay que tener en cuenta que la no aceptación de la enfermedad conlleva el rechazo de la persona afectada, acompañado a veces de un sentimiento profundo de vergüenza. Esa situación es doblemente enfermiza ya que suele empeorar a la persona con trastorno bipolar y también hace mella en la salud del cuidador.

El trastorno bipolar es una enfermedad crónica que va a acompañar al interesado de forma permanente, por lo que repercute en el cuidador o cuidadora y a los familiares. Además, otra dificultad añadida es llegar a entenderla tanto para el propio afectado como para los cuidadores

¿A qué se expone el cuidador/a con el proceso de cuidado de una enfermedad crónica? A soportar un nivel elevado de sobrecarga y por tanto a padecer consecuencias negativas de diferente naturaleza: físicas, psicológicas y sociales. Las cuales acaban generando frecuentemente alteraciones de la salud como depresión, ansiedad, trastornos del sueño, etc. Lo  cual a su vez  suele conducir a responder de forma menos efectiva en su papel. En consecuencia el cuidador tiene que auto-cuidarse especialmente la salud, como condición indispensable para desarrollar su papel de forma positiva.

¿Cuáles son las preocupaciones más frecuentes del cuidador? De manera muy frecuente sienten miedo de que pasará en el futuro con la persona afectada- eso suele formularse en la pregunta  “si me pasa algo que ocurrirá con el paciente”- ; además piensan que el paciente depende mucho de ellos, también se sienten muy estresados con las labores de cuidador y destacar se suelen sentir muy inseguros en relación con las cosas que hace como cuidador.

Estas cuestiones son desgranadas y explicadas muy claramente en el siguiente video del psiquiatra Dr. Carlos Vinacour, presidente de la Fundación de Bipolares de Argentina el cual hace una exposición muy interesante y luminosa: Qué ayuda a los familiares de personas con trastorno bipolar

Finalmente para terminar esta nota sobre este complejo tema quiero señalar la siguiente cuestión: ¿Tiene algunas consecuencias positivas el proceso de cuidado? A pesar de las situaciones de gran sobrecarga del cuidador; el cuidador o cuidadora siente, en ocasiones, gratificación, e incluso en algunos casos compasión por la persona afectada, tanto es así que a pesar de la dureza de su papel, lo quiere continuar ejerciendo… probablemente porque subyace una actitud amorosa…

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